En Cocentaina, Alicante, se encuentra Casa de los Viveros, una extraordinaria propiedad histórica cuya construcción se remonta a 1909, conservando el carácter, la esencia y numerosos elementos propios de una gran casa tradicional.
Con aproximadamente 1.150 m² de superficie total, además de jardines, espacios exteriores y construcciones auxiliares, este singular conjunto combina patrimonio, vivienda, naturaleza y posibilidades de inversión.
La propiedad se distribuye en cuatro plantas. En la planta baja encontramos una vivienda independiente, mientras que las tres plantas superiores albergan seis viviendas individuales, dos por planta, con superficies aproximadas de 120 m² cada una y distribuciones de entre dos y tres dormitorios, además de cocina, baños y todas las estancias necesarias para una vida independiente. En la planta superior encontramos también dos espacios abuhardillados destinados a estudio.
Uno de los grandes atractivos de Casa de los Viveros son sus espacios exteriores. Dispone de un amplio jardín privado con una casa independiente con dormitorio y baño, zona de cocina exterior con barbacoa, huerto y diferentes rincones destinados al descanso y disfrute del entorno.
El jardín cuenta además con un singular espacio de agua natural con vegetación y fauna, así como cuatro nacimientos naturales de agua de manantial, elementos que forman parte de la identidad de esta propiedad.
El conjunto se completa con diferentes espacios auxiliares, entre ellos varios sótanos y antiguas bodegas, tradicionalmente destinadas al almacenamiento de vino; una zona de almacén-garaje que anteriormente tuvo uso como peluquería; y una construcción de aproximadamente 87 m², vinculada históricamente a usos auxiliares y actualmente destinada a animales y gallinero, con características de antiguo trinquet.
Casa de los Viveros conserva además elementos de gran valor histórico, entre ellos su propio escudo heráldico y una historia vinculada a una pareja de enamorados pertenecientes a diferentes estratos sociales, formando parte del relato que acompaña a esta singular propiedad.
Desde el punto de vista de la inversión, existe además un atractivo añadido: varias de las viviendas se encuentran actualmente alquiladas, generando ingresos periódicos. Sus rentas actuales se sitúan en valores contenidos, ofreciendo la posibilidad de estudiar diferentes estrategias de optimización de ingresos.
Por su configuración, la propiedad permite plantear distintos modelos: alquiler residencial, alquiler de media estancia, proyecto de apartamentos, alojamiento turístico, concepto de hospitality boutique o modelo mixto, siempre de acuerdo con la normativa y autorizaciones correspondientes.
También constituye una oportunidad excepcional para quien busque una gran residencia familiar, con viviendas independientes para familiares o invitados y la posibilidad de generar ingresos mediante parte de las unidades existentes.
Su ubicación es otro de sus grandes atractivos: junto a una zona peatonal y próxima a la Iglesia de Santa María de Cocentaina, en un entorno histórico y tradicional, con vistas hacia las montañas y una conexión privilegiada con el paisaje de la localidad.
La propiedad se comercializa completamente amueblada, conservando numerosos elementos que forman parte de su personalidad y de su historia.
Una propiedad extraordinariamente singular y difícil de encontrar en el mercado.
Más de un siglo de historia, siete viviendas, jardín privado, casa independiente, bodegas, espacios auxiliares, elementos patrimoniales, agua de manantial e ingresos existentes se reúnen en un único conjunto.
Una oportunidad para vivir, invertir, desarrollar un proyecto o conservar un patrimonio único en Cocentaina.